Un excelente Fondo de Empleados

En momentos de coronavirus y de enorme incertidumbre macro y microeconómica qué mejor que encontrarse con una entidad del sector solidario que sirve de ejemplo para las demás,  tanto por su gestión interna de los riesgos como por la baja vulnerabilidad que tiene su modelo de negocio antes, durante y después de la pandemia.

Se trata de un fondo de empleados que pertenece al nivel 1 de supervisión de la Superintendencia de la Economía Solidaria cuya empresa contraparte es un reconocido actor del sistema financiero colombiano.

En lo que tiene que ver con el riesgo financiero, esta entidad tiene indexadas a la inflación las tasas de interés de los productos de captación y de las líneas de crédito, de tal suerte que tiene una protección natural a la brecha de tasas de interés a la que está expuesta la mayoría de las entidades del sector solidario financiero.

Este es un enorme atributo en la coyuntura actual puesto que el costo del fondeo se mueve paralelamente con la tasa de interés activa y por lo tanto el margen de intermediación se sostiene independientemente de los movimientos que se registren en la inflación y en toda la estructura de tasas de interés. Si, por ejemplo, resulta cierta la expectativa de una inflación del 2% al final del 2020, en esta entidad se presenta un ajuste automático entre la tasa activa y la tasa pasiva.

Este fondo de empleados también sirve de ejemplo para los demás porque opera con cuotas de amortización variables con 4 pagadurías y por consiguiente no se enfrenta con el obstáculo estructural de unas pagadurías rígidas que solamente admiten cuotas fijas y que por consiguiente impiden que las entidades indexen sus productos activos y pasivos a tasas variables.

Un segundo atributo es que la proporción de la cartera recaudada mediante libranza supera el 93% de la cartera total con un índice de morosidad inferior al 0.20% y una velocidad en el crecimiento de la cartera que triplica al correspondiente a sus pares en los dos últimos años.

Por esta última la razón la entidad no ha generado los excesos de liquidez que sí han diezmado el estado de resultados de los demás fondos de empleados, particularmente en 2019. La entidad tiene todos los días comité de crédito y nunca ha tenido saldos aprobados por desembolsar porque no deja nada para el otro día.

El tercer atributo es la administración del riesgo de liquidez pues adopta colchones incluso superiores a los ácidos indicadores regulatorios. Su Indicador de Riesgo de Liquidez gerencial no contempla el recaudo de cartera asociado al pago de la prima semestral, no obstante que este ingreso más que duplica las demás entradas de recursos en la banda de tiempo de junio.

Esta decisión nace de un criterio conservador que asume que no se va a pagar la prima semestral no obstante que la empresa contraparte dio garantía de la conservación del empleo para la totalidad de los trabajadores. Por las razones anotadas el ejercicio de estrés en el escenario de pandemia tan sólo afectaría al 2% de la fuerza laboral vinculada en el escenario moderado y al 5% de la misma en el escenario severo.

Para rematar, el veredicto que dio el Dane sobre la destrucción de empleo en Colombia en abril de 2020 demostró que el sector financiero y asegurador al que pertenece la empresa contraparte tan solo aportó el 1.3% de las plazas de trabajo destruidas por la pandemia.

Por: Ricardo Durán Romero, Director Revista Ciclo Solidario www.ciclosolidario.CO